Otro caso más, ¿eran ya 999? De nuevo la iniciativa individual de dos hombres perdidos obra por la historieta lo que no pueden/quieren ver de hacer las supereditoriales. Agujeros de la publicación franquiciada desde los que, sin embargo, de vez en cuando se deja escuchar esa especie de gemido inaudible, muy característico, que clama por la creación de un mercado, una industria, una dignificación, una normalidad… Un monstruo, una conjetura pecaminosa que sacan a pasear en las tardes de gala de los salones del cómic. ¡Pobre, pálida y exangüe criatura! Tú tienes que saberlo; si sirviéndote de algún extraño mecanismo, que yo no dudo que, realmente, posees, custodias a los amadores de historietas. Aunque te mantengan a oscuras en los sotanos infernales del tebeo franquiciado tú tienes que saber lo que estos dos hombres obran. Ismael, el Santo Cristo reventado.
Anonymous says:
Otro caso más, ¿eran ya 999? De nuevo la iniciativa individual de dos hombres perdidos obra por la historieta lo que no pueden/quieren ver de hacer las supereditoriales. Agujeros de la publicación franquiciada desde los que, sin embargo, de vez en cuando se deja escuchar esa especie de gemido inaudible, muy característico, que clama por la creación de un mercado, una industria, una dignificación, una normalidad… Un monstruo, una conjetura pecaminosa que sacan a pasear en las tardes de gala de los salones del cómic.
Feb 16, 2008, 19:55¡Pobre, pálida y exangüe criatura! Tú tienes que saberlo; si sirviéndote de algún extraño mecanismo, que yo no dudo que, realmente, posees, custodias a los amadores de historietas. Aunque te mantengan a oscuras en los sotanos infernales del tebeo franquiciado tú tienes que saber lo que estos dos hombres obran.
Ismael, el Santo Cristo reventado.